Estamos acostumbrados, en general, a que el periodo de lactancia materna en España sea muy corto. Excesivamente corto. Vamos, que apenas llegue a las semanas que dura la baja laboral. Así que muchas madres amamantan menos de 6 meses, que es lo mínimo que debe durar la lactancia materna exclusiva.

Esto ha sido así estas últimas décadas en las que paralelamente la Odontología ha dado un salto espectacular en cuanto a procedimientos y técnicas. Probablemente hace unos cuantos años había menos fármacos con riesgo 0 o 1 para la lactancia, seguramente también había menos estudios que avalaran la seguridad al respecto y, en todo caso, posponer un tratamiento 4 meses tampoco es muy grave en muchos casos.

En la actualidad, yo no sé si cada vez más o cada vez menos porque en mi círculo es muy muy habitual, la lactancia dura lo que tiene que durar, y encontramos madres que amamantan muchos años y que superponen la lactancia de un bebé con la de otro hijo mayor, y tal vez están 5,7 o más años seguidos amamantando a unos y otros. Lógicamente posponer el tratamiento de la patología bucodental esa cantidad de años hará que ésta avance y perjudique al estado de salud general de la madre.


 


Pero ¿son seguros los tratamientos dentales a la madre que amamanta?

Los dentistas, en general, prescribimos y administramos relativamente pocos medicamentos. Los más habituales son AINEs, del tipo del ibuprofeno, metamizol, etc; antibióticos como la amoxicilina sin o con ácido clavulánico, y muy típicamente el Rhodogil, que casi exclusivamente lo mandamos los dentistas, y es una combinación de espiramicina y metronidazol, y anestésicos locales, normalmente lidocaína, articaína, mepivacaína, etc.

Luego podemos entrar en otros fármacos menos habituales como ansiolíticos, relajantes musculares, etc.

La compatibilidad de cualquier fármaco con la lactancia materna se puede comprobar en www.e-lactancia.org. Todos los que he mencionado anteriormente son de riesgo 0 o 1. No es necesario eliminar ninguna toma, no es necesario extraer leche y tirarla.

No sé si a estas alturas de la vida en las facultades de Odontología conocerán esta página y se la enseñarán a los alumnos. Está claro que la inmensa mayoría de los dentistas no la conocen, y el desconocimiento es miedo. Seguimos teniendo libros de “Pacientes Especiales” en los que en el mismo capítulo hablan de la embarazada y la madre lactante, como si fueran la misma cosa, como si tuvieran los mismos “filtros” naturales, como si tuvieran los mismos riesgos. Así que los dentistas, muchos, muchísimos, siguen recomendando destetar, ya sea por los innumerables problemas que le puede causar al bebé, según ellos, como por el riesgo que tiene de intoxicarse el niño por los fármacos que le damos a la madre.

Sin embargo, la evidencia científica demuestra que no hay un solo tratamiento dental contraindicado durante la lactancia, ni empastes, ni endodoncias, ni poner implantes, ni puentes, ni rehabilitaciones, ni ortodoncia. Hacer radiografías o cualquier otra técnica utilizada habitualmente en odontología es un procedimiento absolutamente seguro, la leche no se vuelve radiactiva ni nada similar.

Las madres recientes, que tienen un bebé muy pequeño, alimentado con LME, pueden dar de mamar tranquilamente mientras les están haciendo un empaste o cualquier otra cosa. Sólo sería necesario desprenderse del bebé si hay que hacer una radiografía, durante esa décima de segundo que dura el disparo. Pero dar de mamar tranquiliza al bebé y también a la madre. Un bebé pequeño no es un obstáculo para realizar cualquier tratamiento necesario.

Finalmente, quería desmentir un mito que circula ampliamente, y es eso de que dar de mamar descalcifica los dientes de la madre porque el bebé obtiene el calcio del esmalte materno. FALSO. No es así. Los dientes cuando ya están erupcionados, si se descalcifican es por agentes externos, es decir, por efecto de las bacterias que metabolizan los azúcares. Y ese calcio no pasa a la sangre y de la sangre a la leche. El calcio los niños lo obtienen por otras vías pero no por el debilitamiento de los dientes y muelas de la madre. Lo que sin embargo sí sucede es que una madre reciente duerme poco, descansa muy poco, come mal y rápido, apenas puede ducharse con tranquilidad… cepillarse meticulosamente, y utilizar el hilo dental son casi lujos, porque tener 3 minutos, 3, seguidos, para una misma es toda una hazaña en muchos casos. Y eso sí es perjudicial para los dientes.

Anuncios