Ya parece que estamos todos de acuerdo en que nuestros hijos “no toman chuches” ¿verdad?
Pues ahora resulta que nos encontramos otra entrada fuerte de azúcar con la que no contábamos: los medicamentos.
¿Cómo se las apañan algunas empresas farmacéuticas para que a los niños les podamos dar medicamentos más fácilmente? Endulzándolos. Lamentablemente no hay otra forma. Son pequeños para comprimidos o cápsulas, la vía parenteral (inyectados) la dejamos para casos más graves, y pocos medicamentos los podemos administrar por vía rectal (¡benditos supositorios para los niños que tienen el máster en escupir!). Así que para la vía oral, sacarosa.

¿QUÉ MEDICAMENTOS TOMAN LOS NIÑOS CON MÁS FRECUENCIA?
Repasemos los fármacos más habituales en la infancia, que por fortuna son pocos y esto no es para hacer un Vademécum:
. Analgésicos: Paracetamol: Apiretal ©. Endulzante: sacarina. Vale. Es un químico artificial, pero no lo vamos a tomar de por vida. La sacarina no produce caries. Lo aceptamos.
.Antiinflamatorios: Ibuprofeno: tenemos dos nombres conocidos.
Dalsy suspensión 100mg/5 ml: excipiente: sacarosa. En cristiano: azúcar.
Dalsy suspensión 4%: excipiente: maltitol. No es azúcar.
Que por qué a una concentración le ponen azúcar y a la otra maltitol, no lo sé.
La otra formulación: Junifen. Excipiente de la suspensión oral: maltitol. Es un polialcohol, no es cariogénico. Le damos el visto bueno.
En el siguiente enlace, de la Sociedad Española de Odontopediatría, casi al final sale el listado de fármacos más habituales y la cantidad de azúcar que tienen.
http://www.odontologiapediatrica.com/farmacologia
Hay una ausencia notable, el Mycostatin. Es un conocido medicamento para tratar el muguet, un tipo de candidiasis oral que se da típicamente en el lactante. Debe aplicarse cada 6 horas, o sea, 4 veces al día, por lo menos 15 días o hasta unos días después de la desaparición de las lesiones. Se indica expresamente que debe permanecer en contacto con las mucosas el mayor tiempo posible.
Es decir, se unta sobre lengua, encías, paladar y carrillos, y quieras o no se adhiere a los dientes. Si no hay ningún diente, bien. Pero si hay dientes ya, que estén erupcionando o estén en la boca, hay que ser conscientes de que estamos embadurnando todo de un compuesto que es básicamente azúcar y en él va el principio activo, la nistatina. En este caso sí o sí tenemos que cepillar los dientes a conciencia, después de esperar el tiempo necesario, para arrastrar todo resto de azúcar que ahí pueda quedar.
Y esto es una auténtica faena. Pasarle este liquidito a tu bebé, que tiene la boca malilla, que no le apetece que le toquen porque lo tiene irritado, y cuando ya se lo has puesto y le dejas un rato en paz, igual se duerme. Pues entonces vas y le despiertas y le cepillas como si te fuera la vida en ello. Muy contento va a acabar el crío.

MEDICAMENTOS PARA TRATAR EL ASMA
En cuanto a los medicamentos inhalados, incrementan el riesgo de caries, porque disminuyen y alteran la cantidad y calidad de la saliva. La saliva protege contra la caries. Si se reduce la cantidad de saliva, que es el detergente natural de la boca, aumenta el riesgo de caries. Y no sólo se afectan los dientes, sino también la mucosa oral, ya que el 80% del medicamento se queda en la mucosa, y sólo el 20% pasa al pulmón, que es donde hace efecto. Esto se traduce en irritaciones de garganta, afonía, candidiasis…. Por otra parte la reducción de la saliva hace que disminuya el pH (es decir, aumente la acidez) en la boca, favoreciendo el crecimiento de bacterias cariogénicas como el Estreptococo mutans, germen iniciador del proceso de caries.
Por tanto también tras el uso de inhaladores para el asma hay que cepillar los dientes al niño, y no sólo enjuagarse con agua, como dice en el prospecto.
Y si no lo hacemos así… el riesgo de caries es tremendo. Recordemos que los dientes de leche son más susceptibles a la caries que los definitivos. Recordemos que muchos padres no quieren utilizar dentífricos fluorados, que hacen que el esmalte sea más resistente a las agresiones producidas por el azúcar… o que ni siquiera lo cepillan…. y tenemos un cóctel tremendo. Que puede no pasar nada, claro que sí. Pero tenemos muchas papeletas en el sorteo de la caries, ese sorteo en el que al 20% de los niños menores de 5 años les cae el regalito en forma de caries.

¿UNTAR PARACETAMOL EN LAS ENCÍAS? ¿FROTARME UNA ASPIRINA POR LA FRENTE?
Hay, por otra parte, un nutrido grupo de ignorantes entre los que se encuentran desde profesionales sanitarios hasta vecinos del quinto, cuñadas y suegras, y son aquellos que recomiendan que ante las molestias de la erupción se froten medicamentos (paracetamol normalmente) en las encías cuando el diente ya asoma. Los medicamentos que están diseñados para ser ingeridos no se absorben por vía tópica. Frotar una aspirina por la frente no quita el dolor de cabeza, y te puede irritar la frente. Pues igual, no sólo no elimina las molestias de la erupción sino que puede ser dañino para el diente o para la encía, por no decir que así desconocemos la cantidad de fármaco que acaba ingiriendo realmente el niño. Para las molestias de la erupción, masaje con el dedo untando en nada, o en agua, o en bacalao a la vizcaína. Lo que alivia es el masaje, a poder ser con algo fresquito.
En una charla una pediatra se molestó conmigo por decir que “algunos pediatras” recomiendan esto. Decía que “es imposible que un pediatra diga eso”. Pues bien, pues vale, pues de acuerdo. Lamentablemente lo mantengo porque las madres me lo cuentan… “el pediatra me ha dicho que ….”. Todas las semanas alguna madre viene y me dice que “su pediatra le ha recomendado que….”
De manera que ¿qué opciones tenemos?
• La primera: LEER. Leer etiquetas, leer prospectos. Entender lo que se lee. Sacarosa = azúcar.
• La segunda: si es posible, elegir medicamentos sin azúcar: Junifen mejor que Dalsy, Daktarin mejor que Mycostatin (en general los pediatras los recetan indistintamente, así que si puede ser, mejor Daktarin).
• La tercera: si no queda más remedio que utilizar medicamentos azucarados, cepillar concienzudamente después de tomarlos.
Si a pesar de todas las precauciones empezamos a ver manchitas blancas en los dientes, entonces ya sí tienen que sonar todas las alarmas. Porque de mancha blanca a erosión (agujerito, irregularidad) va demasiado poco tiempo. Y cuando ya hay erosión, o la mancha no es blanca sino que se ha teñido de amarillo o anaranjado, malo… eso ya es caries. Y ya es tarde para revertir esa lesión. Ahí ya sí, sin paliativos, el niño tiene que ir al dentista.

PARA CONSULTAR
http://www.vademecum.es/medicamento-apiretal_ficha_252
http://www.vademecum.es/medicamento-dalsy_32380
http://www.vademecum.es/medicamento-dalsy_986
https://www.saluditis.com/ficha/mycostatin/28262#seccion_2
ODONTOL PEDIÁTR. Vol. 11. N.º 3, pp. 102-110, 2003. Efecto de los medicamentos inhalados en la salud oral de los pacientes asmáticos. L. GALLEGOS LÓPEZ, E. M. MARTÍNEZ PÉREZ, P. PLANELLS DEL POZO, M. MIEGIMOLLE HERRERO.

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